Primero fue el menú telefónico
Marque uno para asuntos nuevos. Marque dos para asuntos existentes. Marque tres si ya olvidó qué era el uno. El menú telefónico lo diseñó alguien que nunca había estado en un choque, y se nota.
Después llegó el buzón de voz de las 5:01
Las oficinas legales cerraban a las cinco. A los choques nadie les avisó. Siguieron pasando de noche, en fines de semana y en días festivos, y a las personas que los vivían les contestaba una grabación que les agradecía la llamada y les pedía intentar de nuevo en horario de oficina.
Nadie lo hacía por mala voluntad. La oficina simplemente estaba vacía, y una oficina vacía no puede anotar nada.
Y siempre, el saxofón
La música de espera son cuarenta segundos de saxofón que se repiten. De vez en cuando una voz interrumpe para decir que su llamada es importante. Luego vuelve el saxofón, y con eso uno se entera de qué tan importante.
Lo que hicimos al respecto
En The Ledger Law Firm el teléfono se contesta a cualquier hora. Puede ser una persona del equipo de admisión o nuestro agente telefónico SI. En los dos casos, lo que usted dice queda anotado y llega al equipo legal.
El agente telefónico no da asesoría legal y no decide nada sobre su caso. Escucha, anota lo que pasó, y no necesita buscar primero un bolígrafo.
Lo que todavía necesita un abogado
- Decidir si la firma puede tomar un caso.
- Decidir qué hacer con él.
- Firmar cada paquete de reclamo antes de que salga de la oficina.
Una nota sobre las notas: son textos en tono ligero sobre cómo trabaja nuestra oficina. No son asesoría legal, y no dicen nada sobre cuánto vale un caso ni cómo terminará.





